36. Quiero estar bien.

Dale al play y gradúa el volumen para sentirte cómodo mientras lees y te recomiendo escucharla hasta el final:

¿Cómo te sientes ahora mismo?

No es cualquier pregunta.

¿Cómo te sientes?

Eres consciente de que los pensamientos pasan por tu mente; pero, ¿eres consciente de cómo te sientes, de cómo reacciona tu cuerpo…? Sabes si te sientes bien o mal, pero saberlo no es estar consciente de ello.

Te voy a decir algo muy claro. Y me gustaría que lo recordaras para siempre.

√ Lo que sientes en cada momento es el indicador para todo.#MAdeLuz

En la medida en que te habitues a prestar atención a cómo te sientes, vas a conocerte mejor,  vas a tomar mejores decisiones, vas a sentirte mejor contigo mismo y con los demás, vas a estar más tranquilo, motivado, esperanzado y vas a avanzar.

Tu cuerpo forma parte de ti. Préstale atención porque, a veces, la mente va por su lado, pero el cuerpo sabe muy bien lo que necesitas.

Y tu corazón, ese órgano impulsor, es sabio. Es el aliento de tu vida. Te guía en cada momento. Hazle caso.

Cada momento.

Hay momentos buenos y malos.

Como te sientes en cada momento te da la indicación de que tus pensamientos están ayudándote o te están separando de ti.

Tus pensamientos pueden estar generados por las circunstancias, por otras personas, por problemas, complicaciones… pero tú debes saber guiar tus pensamientos en la dirección que tú quieras elegir, por difícil que esto te parezca. Si quieres seguir sintiéndote mal, hazle caso a los pensamientos que te hacen creer que la culpa de todo está en los demás, en las circunstancias… ellos son los responsables de que tú estás mal.

Pero… ¿no son TUS pensamientos? Son tuyos. Tú estás en tu cuerpo, en tu mente… no los demás ni las circunstancias. Están fuera. No forman parte de ti. ¡Sé el amo y señor de ti mismo!

Ya sabemos que los pensamientos van por donde quieren, por eso a lo que debes empezar a prestar Atención Continua es a lo que sientes en cada momento.

Si te sientes mal, si tu cuerpo está en estado de estrés, de ansiedad, de malestar… no estás en la dirección de pensamientos correcta.

Si te sientes bien, siéntelo de verdad. Aprende a observarte, a conocerte, a saber qué pensamientos generan ese estado de bienestar, y apreciar cómo reacciona tu cuerpo.

Sé que es difícil alejar los pensamientos negativos, cuando la mente, el ego, insiste como una taladradora en todo lo malo que parece estar pasándote.

Pero tú no quieres estar mal, ¿verdad?

Quieres estar bien.

Pues di:

Quiero estar bien. ¡Quiero estar bien!

Tantas veces como haga falta.

A cada pensamiento mantén una batalla dialéctica con tu mente. A cada pensamiento contraataca diciéndole «quiero estar bien». Esto es como la técnica del disco rallado. Nada más que decir. Solo esa frase. Quiero estar bien.

En el momento empiezas a sembrar dentro de ti la semilla de la intención de querer estar bien, tu cuerpo, tu mente y todo tu interior se va re-alineando para conseguir lo que tú quieres, pues tú eres quien manda, tú eres quien quieres ser, tú decides sentirte cómo quieres estar.

Eres quien decide. Eres quien pone la intención. Las demás personas, las circunstancias… no deciden por ti. Si lo que quieres es estar bien, ¡eres tú quien decide!, independientemente de todo lo demás, porque tú quieres estar bien.

Parece muy simple. Solo decir quiero estar bien. Tengo la intencion de estar bien. Estoy decidido a estar bien. Parece tan simple que no te lo crees. Pruébalo. No una, varias veces, en varios momentos, varios días… (recuerda que el aprendizaje conlleva su tiempo, igual que no te aprendiste las tablas de multiplicar en un día, por ejemplo).

Lo que has hecho hasta ahora en tus momentos malos, no te ha servido ¿verdad? Bien, prueba esto.

Y permanece atento a cómo reacciona tu cuerpo, a qué cosas te mueva a hacer, a qué pensamiento repentino te ha llevado, aunque parezca fuera de contexto. Atrévete, sigue a eso que te llama. Todo tú ya está trabajando para hacerte sentir bien. Todo tú está haciendo lo que tú le has pedido. Es el momento de hacerle caso. Quizás con el mogollón que tienes encima no le veas ni pies ni cabeza. Has de empezar a confiar en ti. Has de ser valiente (por primera vez de verdad) a hacer caso a eso que te dice tu interior. Pruébalo. No te vas a defraudar a ti mismo. Eres tú el que está teniendo ese pensamiento, esas ganas repentinas de algo, ese moverte de sitio, de llamar o escribir a alguien, de hacer algo… Hay quien lo llama intuición o inspiración. Eres tú mismo, pero el tú mismo de verdad. El que te guiará si aprendes a hacerle caso. Poco a poco, sí, pero por algo se empieza. Empieza por creer en ti mismo y… a hacerte caso por primera vez.

Y no te fijes en el resultado (puede que en apariencia ni lo haya) y sigue intentándolo, sigue confiando… y continúa observando cómo te sientes.

Voy a ser sincera, esto te va a costar.

Si te sirve mi experiencia, con paciencia, con el tiempo y con el hábito, llegarás a ver…  ¡magia! No encuentro otra palabra. Magia. ¿No te lo crees? Empieza, sigue tu intuición, continúa y ya me contarás…

Hemos aprendido a valorar los buenos momentos, a empezar a creer (un poquito) en nosotros mismos, a empezar a pensar que las cosas puedan verse de otra manera, contemplar posibilidades, plantearse ser mejor, intentar ver la vida en un sentido más amplio, fuera del día a día, saber que podemos ayudar… ¡y ni yo recuerdo de qué más cosas hemos hablado! Pero sé que no eres el mismo que cuando leíste el primer artículo, sé que algo va poco a poco cambiando en ti, creo que antes no te habías parado a ver ciertas cosas de distinta forma y puede que te sorprenda.

De estar posados en la flor, empezamos por Aletear y ahora ya estamos Revoloteando, sin embargo yo siento que en algún momento TÚ ya has Volado. No sé por qué lo sé, pero así lo siento. Y estoy orgullosa de ti. Y sí, te lo estoy diciendo a TI.

∞ Mariposa… tus alas me inspiran y me hacen volar también.

Recuerda que cada momento es distinto y aunque no estamos acostumbrados a vivir en el Ahora,  cada momento estás sintiendo; y, si le prestas atención, va a ser una guía exacta y sabia en tu vida. Porque la tranquilidad, la satisfacción y el bienestar siempre están en tu interior. Siempre.

Y, no me olvido y no quiero que te olvides: Meditar. Importante e imprescindible.

Y hace tiempo que no te lo recuerdo: Agradecer. (¡Cachis!! Jjjj. ¡Te habías olvidado!)

Te lo recordaré.

De momento, a cada momento, en cada momento, siéntete.

todo va a estar bien

Con cariño,

Mariposa Azul de Luz.

Música: Todo va a estar bien. Instrumental. Barak.
Imagen: Google. Texto y edición: Luz R.

2 comentarios en “36. Quiero estar bien.”

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