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59. 3 leyendas de mariposas y algo más.

Hace más de un año te conté la leyenda oriental de la mariposa azul y con ella, te inicié en la simbología de la mariposa, de este blog y de cualquier proceso de desarrollo personal.

Existen unas cuantas leyendas más acerca de las mariposas. No te traigo todo lo que he encontrado o conozco. Como siempre, te traigo lo que te puede aportar.

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58. Ser, hacer, tener. El orden correcto.

SER  ∼ HACER ∼ TENER

Este es el orden correcto.

Siempre.

Ya te fui introduciendo en la idea de que para conseguir aquello que tú quieres, tienes que ser la persona que ya lo tiene, que lo ha conseguido.

Y te hice una reflexión: “Si ya fueras la persona que tiene lo que tú quieres, ¡ya lo tendrías! No lo tienes -aún- porque no te has convertido en la persona que tienes que ser”.

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47. Enfócate en lo que quieres.

Hoy me despido de ti.

Y, por eso, (y porque le he puesto mucha dedicación) este artículo va a ser más largo de lo habitual y no lleva música.

Pero antes quiero disculparme por algo de lo que me he dado cuenta:

Leo muy deprisa.

Tal vez por ello también quiero vivir deprisa y bien, jjj ; y, por ello, aprendo mucho y aplico lo que aprendo en mi vida, para mejorarla.

Sin embargo, para lo que a ti te importa, me he dado cuenta de que mis vídeos van muy rápidos (menos mal que solo he creado dos), y de otra cosa más: la música que acompaña los artículos, que yo tan cuidadosamente selecciono para hacerla coincidir con los párrafos, con las frases, siguiendo el ritmo de la música y la lectura…  puede que tú lo leas de muy diferente forma y no logre transmitírtelo como yo lo concibo.

También pienso que, quizás, voy demasiado deprisa y pueden escaparsete conceptos básicos e importantes.

Enfin, todo es mejorable. Sabiendo el punto de partida todo es más sencillo para mejorarlo.

Lo que me lleva a lo que quiero contarte hoy en este artículo.

Hasta ahora te he traído muchos recursos para que empieces a vivir tu vida con mayor satisfacción y, probablemente, no los has puesto en práctica; porque, tal vez,  no entiendes del todo el motivo de muchas cosas que he compartido contigo.

Por mi experiencia personal (que no olvides que tampoco es fácil), sé que funcionan. Te traigo lo que ha sido útil en mi camino (y no todo lo que he aprendido). Lo comparto porque sé que, si las vas incorporando a tu vida, aunque sigas teniendo ratos malos, problemas y demás, vas a sentirte mejor. Y ese es mi objetivo.

También he eludido a propósito el enfoque espiritual propio de estos temas, porque prefiero que empieces tomando conciencia de ti mismo, de tus pensamientos, de lo que hay en tu interior (mucho por descubrir!) y de que si consigues ser un poco constante, lo dicho, vas a estar mejor.

Pero… jjjj, ¡el pero! si no lo pones en práctica… ¿de qué te sirve?

Verás:

lo que necesitamos es la experiencia de lo que vivimos.

Si no lo vivimos, si no experimentamos, si no probamos, si no cambiamos… lo que te digo siempre, te quedas donde estás.

Y yo sé que no quieres quedarte donde estás.

Hoy te traigo un último (y primer) recurso.

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31. Hoy quiero hacerte pensar.

Tal vez la motivación, la alegría y la energía no nos viene de serie, O, más bien, sí, pero la vamos perdiendo por el camino. Conforme crecemos, dejamos de ser niños y de habitar esa felicidad tan inocente de nuestros primeros años. Se va perdiendo.

Luego, la vida nos va llevando. Los estudios, el trabajo, la pareja, tener familia, ahorrar o  tan solo subsistir… las preocupaciones, las cositas de salud (o grandes cosas) que nos van saliendo, los quebraderos de cabeza, el no saber qué hacer o por dónde salir… o, simplemente acomodándonos en una realidad, aparentemente segura, por conocida, aunque no cómoda ni satisfactoria.

La felicidad de ese primer niño que fuimos queda tan, tan lejos, que ya ni la recordamos, ya no sabemos lo que es, y la confundimos con la “seguridad” del presente, de ese exterior que vemos como único posible, ese exterior que no es que sea muy allá, pero es NUESTRO. Es MIO, como Gollum en el Señor de los anillos.

Es Mio, que nadie me lo arrebate.

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